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sábado, 17 de noviembre de 2007

Como ganar amigos e influir sobre las personas(2)

"El gran secreto para tratar con la gente."

Solo hay un medio para conseguir que alguien haga algo. ¿Se ha detenido usted a pensar alguna vez a meditar esto? Sí, un solo medio. Y es el de hacer que el prójimo quiera hacerlo.

La única manera de conseguir que usted haga algo es darle lo que usted quiere.

¿Qué es lo que usted quiere? No muchas cosas, pero las pocas que desea son anheladas con una insistencia que no admiten negativas. Casi todos los adultos normales quieren:

1. -La salud y la conservación de la vida.

2. -Alimento.

3. -Sueño.

4. -Dinero y las cosas que compra el dinero.

5. -Vida en el más allá.

6. -Satisfacción sexual.

7. -El bienestar de los hijos.

8. -Un sentido de propia importancia.

Casi todas estas necesidades se ven complacidas en la vida, en verdad, menos una. Pero hay un anhelo casi tan profundo, casi tan imperioso como el deseo de alimentarse y dormir, y ese anhelo se ve sastifecho muy rara vez. Es lo que llama Freud "el deseo de ser grande". Es lo que llama Dewey "el deseo de ser importante".

A todo el mundo le agrada un elogio. "El principio más profundo del carácter humano es el anhelo de ser apreciado". Véase que no se habló del "deseo", sino del anhelo de ser apreciado.

Regla: Demuestre aprecio honrado y sincero.

Fuente: Condensado del libro de Dale Carnegie - Como ganar amigos e influir sobre las personas.

domingo, 22 de julio de 2007

El amor y la justicia.

Dicen que el amor es ciego y la justicia también, con razón hay tan poco amor y la justicia es tan lenta en este mundo.
Pero también escuché decir o lo leí en alguna parte, que el amor es libertad, entonces amemos con libertad, practicando el famoso dicho, si amas algo déjalo libre, si es tuyo volverá a ti.
Pienso que las parejas hoy en día viven atadas por las situaciones de la vida, pensaron que atándose entre si con responsabilidades podrían someter al otro, pues de ninguna manera se puede conseguir ser amado si es que uno no conoce la esencia del amor divino.
La biblia enseña que Dios amó al mundo y que le entregó libertad en el libre albedrío, pero sepamos utilizar ese don, para generar una libertad responsable que edifique las vidas humanas, las de nuestros seres queridos, familiares, amigos, vecinos.
Lo primero está en amarnos a nosotros mismos para luego proyectar ese amor en el semejante, tal cual como lo había dicho el maestro Jesús, ama a tu prójimo como a ti mismo.
No esperemos recibir amor, si primero no analizamos que es el amor, ¿hay en mi amor?, ¿puedo convertirme en fuente de amor?, para proyectarlo en la gente y que ese mismo amor regrese a mí como el cumplimiento de la ley de causa y efecto, así como el maestro Jesús enseño que cada uno va a recoger lo que sembró.
Empecemos por nosotros mismos y seamos fuente de amor y de justicia, siendo primero justos y amorosos con nosotros mismos.
Que no se entienda esto como una manera egóica de tratar las cosas, sino como una manera de ver las cosas desde nuestro punto de vista, siempre poniéndonos en el lugar de los otros.